Un poco de historia

Para poder entender y definir a la Osteopatía, en necesario hacer un poco de historia y para ello nos debemos situar en la época en que nace la Osteopatía.
En Estados unidos, hasta pasada la mitad del siglo XIX se practicaba una medicina fuertemente influida por lo que se llamaba la “medicina heroica” de Benjamin Rush, quien sostenía que no había más que una enfermedad en el mundo y debía ser tratada por depleción es decir, sangría, purga, provocación del vomito o sudores masivos, etc.
Con el correr de los años, se produce un remolino de ideas, y, en medio de este movimiento, las formas modernas de la medicina levantaron vuelo basándose en el genio de algunos investigadores. El fisiólogo Claude Bernard definió los principios fundamentales de la investigación científica, estableciendo las bases del método experimental. Fue el padre de la fisiología moderna.
Luego, casi en la misma época, el bioquímico Luis Pasteur demostró que la generación espontánea de los microbios no existía. Fue el inventor de las primeras vacunas. En Alemania, el médico Hahnemann creó la medicina homeopática. Y hubo muchos otros. Todos estos descubimientos no tuvieron la misma aceptación y algunos fueron rechazados con vigor, como la homeopatía, aun hoy no del todo reconocida oficialmente.
En este movimiento aparece Andrew Taylor Still en Estados Unidos. Nacido el 6 de agosto de 1828 en Virginia hijo de Abraham Still, de ascendencia germano-inglesa y su madre Martha Modre de ascendencia escocesa, establecen su familia en 1837 en Missouri, donde compran una granja y llevan una vida de pioneros. Abraham Still es pastor metodista, médico y granjero, y se dedica a la salud del cuerpo y del alma de sus conciudadanos. El joven Andrew Taylor acompaña a su padre por la campiña, conoce a los indios y muy rápidamente se encuentra enfrentado con los límites de la medicina de su tiempo.
Siguiendo a su padre, como era la costumbre de la época, se inicia en la medicina. A su vez, se hace granjero y médico y ayuda a su padre a dedicarse a la salud de los indios Shawnees y aprende a hablar correctamente su idioma. Tenía un espíritu muy curioso, racionalista, mecanicista y analógico. Estudió muy de cerca la naturaleza, En su autobiografía menciona cinco años de estudio de ingeniero. Le gustaba la mecánica, e inventó o perfeccionó en esa época varias máquinas agrícolas. Durante los años 1850, completó su conocimiento de la anatomía y la fisiología, disecando ciento de cadáveres. Leyó igualmente muchos libros de medicina. Su pensamiento religioso y racionalista, lo llevó a considerar la anatomía, la fisiología y la patología bajo una mirada distinta: se interesó cada vez más en el terreno en el mismo momento en que, del otro lado del Atlántico y sin que él lo supiera, Claude Bernard afirmaba: “El microbio no es nada, el terreno es todo”.
Al aproximarse la Guerra de Secesión, Andrew Taylor Still eligió el campo de los antiesclavistas de la Iglesia Metodista y en 1857, por tres años consecutivos, fue elegido diputado de Kansas. Durante la guerra, de 1861 a 1865, se encuentra al mando de un regimiento entre los federales, donde también desempeña la función de cirujano, lo cual le permite adquirir una muy importante experiencia anatómica atendiendo a numerosos heridos.
Al fin de la guerra, en 1865, una epidemia de meningitis mata de tres de sus hijos y a un criado. Este acontecimiento muy doloroso lo lleva a una toma de conciencia de los límites de la medicina clásica y de los medicamentos. Mientras perfecciona su formación médica en el Kansas College of Medicine and Research, estudia particularmente la anatomía y la fisiología. Años más tarde escribirá, hablando de la anatomía:
“Un conocimiento completo de todas las partes con su forma, su tamaño y su posición debe ser tan perfectamente adquirido por la memoria que no debe haber para nosotros ninguna duda sobre la intención del Constructor con respecto a la utilidad o función de las partes grandes y pequeñas y la razón por la cual ellas tienen una función en la marcha del motor. Cuando esta parte de la descripción sea conocida a fondo gracias a la anatomía, que es libro guía del ingeniero, éste empezará el capítulo sobre la división de las fuerzas por las cuales este motor funciona y cumple el trabajo para el cual fue creado. En este capítulo, el espíritu se dedicará al cerebro para obtener un conocimiento de este órgano, saber de dónde parte la fuerza, cómo es llevada a cada correa, polea, pivote o parte del motor entero. Se volverá interesado y bien informado”.
Se convence de que la absorción de medicamentos por sus pacientes tiene más inconvenientes que ventajas y se vuelve un defensor encarnizado de la higiene natural.
A fines de los años ´60, Still es un médico clásico de alta reputación, eficaz en enfermedades como el cólera, la viruela, etc. Pero ya ha cambiado su forma de pensar, se interesa cada vez más en el enfoque manual y empieza a ejercer esta terapia repetidamente.
El 22 de junio de 1874, a las 10 hs. Still inventa la Osteopatía. En sus memorias cuenta qué es lo que pasó aquel día:
“Caminando un día por la calle con un amigo, observé delante de nosotros a una mujer pobre con la cara triste, acompañada de sus tres hijos, de los cuales uno, pobremente vestido, dejaba brotar algunas gotas de sangre al caminar. Pensando que se trataba de una disentería hemorrágica, di un paso adelante, y tomando al niño en mis brazos, me ofrecí para tratarlo. Me parecía que su columna vertebral estaba dura y contracturada, y particularmente caliente en la parte baja de la espalda, mientras que la región abdominal estaba fría. En un instante entendí que esta contractura estaba relacionada con el mal funcionamiento del intestino, y pensé que si yo podía descontracturar esa región baja de la espalda, mejoraría de inmediato, en forma segura, el intestino. Efectivamente, mientras seguía caminando, intenté movilizar los distintos segmentos y apoyaba progresivamente sobre los músculos lumbares. Al cabo de algunos minutos, permití que la circulación se normalizara y el sistema nervioso asegurara de nuevo su función de autodefensa. Liberaba así, lo mejor que podía, todas las pequeñas anomalías de estructura que encontraba a lo largo de la columna vertebral del niño y lo devolví luego a su madre. Al día siguiente, esta vino a informarme de que su hijo se había sanado completamente. Era la primera vez que yo llevaba a la práctica mis observaciones anteriores sobre las relaciones existentes entre la estructura vertebral y los trastornos funcionales de un órgano. Este primer tratamiento me permitió curar un caso de disentería hemorrágica, enfermedad a menudo mortal en aquella época. Esta curación hizo bastante ruido, y me llevaron varios casos de disentería, que sanaron de la misma forma muy rápidamente”. (Este acontecimiento tuvo lugar en Macon, en el Estado de Missouri).
Still adoptó la palabra Osteopatía para designar esta nueva ciencia. Las raíces griegas de la palabra son: Osteon, el hueso, el tejido; y Pathos, no en el sentido de enfermedad, sino en el sentido de “lo que viene desde adentro”, como simpatía o antipatía. Osteopatía significa, pues, lo que viene desde adentro a través de los huesos, de los tejidos.
Sus nuevas técnicas, muy exitosas, atraen muchos pacientes y se hace muy conocido. Por supuesto, sus colegas y también el clero lo rechazan, pues su forma de terapia y los resultados evidentes que aporta se asimilan a una práctica “satánica”. A partir de esta época, y hasta 1878, empieza su travesía del desierto, porque sus colegas consideran que curar con las manos enfermedades consideradas incurables es impensable y escandaloso.
En 1876 se enferma de tifoide, hasta 1877; cansado, decepcionado por el abandono de sus amigos, de sus colegas, víctima de mucha ingratitud, se muda y va a vivir al Missouri, en la ciudad de Kirksville, donde se quedará hasta el fin de su vida.
Desde 1878 hasta 1885 se vuelve osteópata viajante, abandona completamente el uso de medicamentos y viaja de ciudad en ciudad, tratando enfermos y adquiriendo así muy rápidamente una fama que traspasa ampliamente las fronteras de Missouri y Kansas. Atendiendo todo tipo de enfermedades, se da cuenta, cada día más, de las amplias posibilidades de su invento y de su arte médico. Ante el número creciente de pedidos de tratamiento, viéndose imposibillitado de atender a todos ellos, enseña la osteopatía a sus hijos, que al mismo tiempo hacen estudios médicos. Este acontecimiento es muy importante en sí, pues lo que algunos consideraban ser un don se revela como una ciencia que puede ser trasmitida por enseñanza, puesto que sus hijos, practicando la osteopatía, logran resultados asombrosos.
Más aún, uno de sus hijos fue demandado en justicia, ya en ésta época, por queja de los médicos y como consecuencia de la curación de 28 niños enfermos de difteria. Gracias a los padres de estos chicos, que vinieron a respaldarlo y testimoniar en su favor, fue absuelto de culpa y pena.
En 1892, Andrew Taylor Still, luego de 20 años de practica de este nuevo enfoque, funda la primera escuela de Osteopatía del mundo, la American School of Osteopathy en la ciudad de Kirksville, donde existe hasta hoy. Allí pone en aplicación su ideal y abre las puertas de su escuela a mujeres y negros. Hubiera podido entregar diplomas de Doctor en Medicina (M.D.) a sus estudiantes, pues la enseñanza de la medicina, en aquella época, se hacía solamente en escuelas privadas, pero él prefirió entregarles un diploma de Doctor en Osteopatía (D.O.), para marcar bien la diferencia que existe entre la medicina clásica y la osteopatía. Además de las ciencias fundamentales que constituyen la base de la anatomía y la fisiología, enseña su teoría de la enfermedad y la salud y el método manual que había concebido a lo largo de los años.
Su enseñanza se alejaba de los dogmas médicos, algunos de los cuales sobrevivieron hasta hoy. Muy a menudo, todavía, la medicina no hace más que tratar el efecto y no la causa, bloquea procesos de defensa orgánica, como la fiebre, la inflamación pasajera, los dolores, la tensión arterial. También oculta por medicamentos, a veces muy tóxicos, problemas que resultan del no respeto de las leyes naturales o de alteraciones del organismo por agentes externos.
Desde 1892 a 1900, el movimiento osteopático alcanza una importancia considerable. Un desprendimiento de la Osteopatía, la Quiropraxia, fue inventado en 1896 por un alumno de Still, Palmer. Cerca de 1900, se abren una enfermería y un hospital. De 1894 a 1930 hubo una oposición violenta de las instituciones oficiales, pero la osteopatía obtuvo el derecho de ejercicio en la mayoría de los estados norteamericanos, sin la prescripción medicamentosa, pero con la autorización de practicar la obstetricia y la cirugía.
A fines del siglo XIX, Andrew Taylor Still se retira de la enseñanza y publica cuatro libros: Philosophy of Osteopathy, Autobiography, Research and Practice of Osteophathy, Phylosophy and Mechanical Principles of Osteopathy. En esta misma época J.M. Litltlejohn, un escocés que poseía cuatro doctorados, viene a estudiar a la escuela de Kirksville. Muy rápidamente se convierte en el brazo derecho de Still: dirige la enseñanza y más tarde es nombrado decano de la escuela. En el programa, él agrega ciencias fundamentales como química, biología, fisiopatología, lo cual disgusta fuertemente a Still. Entonces, Litllejohn se va de Kirksville a Chicago y funda allí el Chicago College of Osteopathic Medicine, que llegará a ser una de las más importantes escuelas de los Estados Unidos. En 1917, Littlejohn deja Chicago y va a Londres, donde funda la British School of Osteopathy. Esta escuela, que sigue existiendo hoy, será la primera institución osteopática europea.
En 1905 aparece en Estados Unidos el informe Flexner. Abraham Flexner, después de haber inspeccionado todas las instituciones médicas privadas, hace una crítica severa, lo cual provoca el cierre de numerosos colegios de medicina e impide la apertura de nuevos colegios osteopáticos y médicos. En 1914, Still, apodado “el viejo doctor”, muy respetado, padece un Ictus y queda confinado en su habitación hasta su muerte, el 12 de diciembre de 1917, a la edad de 89 años.

Al fin de la Primera Guerra Mundial había 5000 osteópatas en los Estados Unidos y muchos más en otros países. Como decía el Dr. Webster en su elogio del Dr. Still: “Contemporáneo de Pasteur y de Lister, sus descubrientos pueden ser clasificados en el mismo nivel de importancia que los de estos últimos para el bien de la humanidad”. Indudablemente, Still fue uno de los grandes hombres que iluminaron el arte de curar.
“CUALQUIER PERSONA CUYA OBSERVACIÓN LE HAYA CREADO LA NECESIDAD DE RAZONAR, ENTIENDE QUE LA NATURALEZA NO HACE NADA EN VANO"
Andrew T. Still




Comentarios